Qué hacer

       Piñel de Abajo es un pueblo tranquilo de apenas 180 habitantes situado a 10 km de Peñafiel en plena Ribera del Duero. Se trata de un pueblo pequeñito, pero todo el municipio es en si un gran pulmón verde.

Destaca monumentalmente su iglesia en honor a San Pelayo, la Ermita del Santo Cristo de la Vega y los escudos heráldicos en piedra que se pueden contemplar en diferentes emplazamientos y edificios del pueblo.

Se puede disfrutar libremente de un gran parque/arboleda, con zona de columpios, un campo de fútbol, una pista polideportiva, estanque ornamental y zona libre de paseo. Junto a este parque se encuentra otro parque con columpios denominado “el Pradillo” desde la que se accede a la piscina municipal, donde los niños también disponen de una piscina a su medida.

Para quien prefiera más campo libre, en el municipio se puede disfrutar de paisajes típicos castellanos propicios para largos paseos tanto a pie como en bici, se podrán recorrer sus zonas de vega, amplios campos de labranza (vides, cereal y remolacha), leves montañas y extenso páramo.

     Y además:

  •  Se situa a menos de 10 Km de pueblos más grandes como Peñafiel, villa medieval en la que se puede visitar su impresionante Castillo-Museo Provincial del Vino, la Plaza del Coso, el Museo de Arte Sacro y la Casa de la Ribera; y San Bernardo - Valbuena de Duero, donde se encuentra el Monasterio de Santa María de Valbuena y la sede permanente de la fundación de las Edades del Hombre.
  • Múltiples castillos en pueblos de la zona, como Curiel de Duero: Castillo de Doña Urraca, o Villafuerte, todos ellos enmarcados en la denominada Ruta de los Castillos.
  • Valladolid capital se encuentra tan solo a 54 km, siendo la mitad del recorrido autovía.
  • Y para los que les guste el mundo del vino y su elaboración, al encontrarse en plena Ribera del Duero, en todos los pueblos de alrededor puedes encontrar bodegas comercialmente conocidas e incluso de renombre como Vegasicilia (en Valbuena), Protos (en Peñafiel), Arzuaga (Quintanilla), Tinto Pesquera, y otra infinidad de ellas. Curiosas son las tradicionales bodegas escavadas en la tierra y lagares naturales de uso particular donde las gentes de esta zona elaboran artesanalmente el vino para consumo casero.